Historia

Por el año 1963, un grupo de ex alumnos (en su mayoría de la Facultad de Arquitectura) de la Universidad Católica de Valparaíso, deciden agruparse y formar el primer club de rugby de la Va Región, con el fin de representar a nuestra región en los distintos escenarios de competición por esa época. En 1972 este club comienza a competir en el Torneo Nacional de Clubes, cosa que realizaba desde el año 1963 pero no en 1a División (es a partir de 1972 que nuestro club se integra a la 1a División). En ese entonces los entrenamientos eran realizados en la actual cancha de cricket en el Valparaíso Sporting Club de Viña del Mar, bajo la luz de los automoviles de los jugadores, o en casos peores, un par de ampolletas.

A continuación, una serie de artículos de jugadores y amigos de nuestro club que dan cuenta de la evolución en el tiempo del  rugby en Chile y particularmente del Sporting Rugby Club. Finaliza esta reseña una galería de fotos, vuestro aporte para incrementarla será bienvenido.

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LOS ORÍGENES DEL RUGBY EN LA REGIÓN VALPARAISO, LA APARICIÓN DEL SPORTING RUGBY CLUB

Gabriel Bamfi

Rugby en Santiago, enero de 1912.

En los últimos años de la década de los 40, especialmente los sábados, en el Valparaíso Sporting Club se jugaban magníficos partidos de rugby en que la colonia británica tenía conspicua presencia, no obstante algunos jóvenes ex alumnos de colegios británicos, pero de nacionalidad chilena, comenzaban a destacarse como excelentes jugadores de este deporte.

Así, aparte del Badminton, quintaesencia del rugby viñamarino de la época, la Universidad Santa María, con jugadores de la categoría de Jorge Grove, “Pichuco” Álvarez, Víctor Señoret y el “Checo” Andueza, por nombrar solo a algunos, se ungía como uno de los mejores equipos de Chile y era visitado, los fines de semana de invierno, por los grandes del rugby de Santiago como el Prince of Wales Country Club, Old Grengorians, Stade Français  y Universidad Católica de Santiago.

En 1951 Enzo Bolocco, cuyo padre era el vicepresidente del Club Everton, formó una rama de rugby en ese club. Uno de los primeros jugadores en enrolarse al Everton fue Tomy Tucker, nombre artístico de un joven argentino, cantante de la orquesta Los Estudiantes que amenizaba los bailes de la antigua pérgola del Club de Viña y luego continuaba sus actividades artísticas en el Casino de Viña del Mar, las que alternaba con sus actividades rugbísticas. Al Everton de rugby, tempranamente se incorporaron muchos ex alumnos del colegio Mackay, que dentro de sus actividades deportivas contaba con rugby, con partidos durante la temporada contra su tradicional rival, el Grange School de Santiago.

Una mañana de otoño de 1952, en una cancha de rugby que estaba en el sector donde hoy se encuentra la pista atlética, yo me incorporé como jugador del Everton por el cual jugué hasta 1956, fecha cercana a cuando me trasladé a EE.UU.; “Chinchín” Astaburuaga, un amigo de Enzo Bolocco era el nuevo entrenador del club y a pesar que yo sabía jugar este deporte y sus reglas, un tanto complicadas a veces, aprendí mucho de “Chinchín” quien inculcaba un rugby muy clásico, influenciado por su anterior experiencia proveniente del Country Club.

De esta manera un sin número de gente joven, entre 17 años, mi edad y 20, formamos el equipo “B” del Everton y comenzamos nuestra temporada jugando contra equipos principalmente de Santiago, en proceso de formación tales como la U. de Chile y la U. Técnica. Al año siguiente, el Everton con equipos “A”, “B” y “C” fue promovido a jugar en el Campeonato de Rugby de Chile.

En ese quipo jugaron Edwin y Leslie Turner, Enrique Budge, Ricardo Shirwin, Gerardo Lederman, Brian Eccofield y otros pioneros, por nombrar a algunos, con los cuales compartí extraordinarias verdaderas epopeyas rugbísticas, con un éxito moderado pero con gran entusiasmo. En la temporada siguiente, el Everton ganó enorme peso deportivo con la incorporación entre otros de “Pichuco” Alvarez, venido de la U. Santa Maria, John Williams y Fredy Horrn del Badminton y varios otros santiaguinos, residentes temporales de la ciudad jardín. También se incorporaron otros viñamarinos como Jimmy Zolezzi, Ernesto Pineda, Hugo Vicencio, Renzo Pecchenino, Gastón Aguayo, Patricio Fuenzalida y muchos otros que el espacio no permite nombrar.

Ese año 1954, fue un año memorable para Everton. La temporada estuvo salpicada de algunos éxitos importantes. El Sporting nos permitió instalar nuestra cancha, que con la ayuda de Leonel García y unos cuantos “seal beams” de automóviles, dotamos de iluminación los terrenos de la antigua cancha de polo, en el sector sur poniente de la llamada “cancha”, sector interior de las pistas de carreras de caballos y junto a una pequeña casa que había sido el Club House de este deporte y que se decía había sido visitada por el Duque de Windsor al comienzo del siglo XX.

Nosotros mismos limpiamos la casa y nos instalamos en ella donde celebrábamos el tercer tiempo después de los partidos con nuestros adversarios, que si eran de Santiago, siempre eran recibidos con un almuerzo, previo al partido, de tallarines en los comedores del Club de Viña.

En esa temporada, en que a pedido de Enzo Bolocco me desempeñé como jugador y entrenador a la vez, tuvimos resultados muy estrechos con el Stade Français, el Badminton (en sus finales presentaciones) y la Universidad Católica de Santiago. Ganamos por primera vez al colegio Grange, lo que me valió una invitación a tomar té en la casa del Director del colegio, Mr. Jackson, a la U. de Chile y en un partido impresionante e histórico al P.W.C.C., con todos sus titanes de este deporte: Ian Campbell, Peter Hogg, Peter Velasco, etc. El resultado fue 8 a 3 a favor nuestro con la forma antigua de contar el “score”.

Mientras Everton avanzaba a pasos agigantados, el rugby en su conjunto hacía lo mismo. En Valparaíso despertaba el interés por este deporte y así  la Escuela de Negocios Adolfo Ibáñez, donde estudiaban ex alumnos tanto del Grange como del Mackay, formó su propio equipo. Luego esta escuela se incorporó a la Universidad Católica de Valparaíso y el equipo de rugby pasó a llamarse U.C.V.

Volviendo a Everton, en 1955 recibió la visita, y de esta manera se incorporó al rugby internacional, de los clubes argentinos Belgrano Atlético y posteriormente a Pucará, ambos equipos de renombrada trayectoria en el rugby bonaerense. Una noche con el estadio El Tranque, hoy Sausalito, repleto de público gracias a entradas liberadas repartidas por el club, ante unas siete mil personas, me tocó la satisfacción de convertir, desde 40 metros de distancia, un penalty kick de 3 puntos que fueron los únicos puntos nuestros en una muy amarga y recordada derrota 12 a 3.

Ambos, Belgrano y Pucará, fueron rivales demasiado fuertes para el adolescente Everton, no obstante ambas visitas fueron notables éxitos de camaradería deportiva, también lo fueron en astucia organizadora, principalmente, gracias al mentor y alma de Everton, Enzo Bolocco, terminando siendo una primicia en este deporte, ya que los contactos internacionales eran pocos y aislados, incluso para los clubes grandes y tradicionales de Santiago.

Estas visitas sirvieron para que Everton recibiera una invitación para jugar un partido con Pucará en la localidad de Bursaco, en los suburbios de Buenos Aires, donde perdimos contra nuestros anfitriones por cuenta estrecha, eso sí que nosotros contábamos con los refuerzos, entre otros, de Joe Vergara y del “Indio” Varela de la U.C.

Verdaderamente, cuando la Escuela de Negocios se incorpora a la UCV y también se incorpora al rugby ese personaje llamado Ernesto Rodríguez, es cuando empieza la génesis del Club Sporting y los Cuervos. Poco sé de su trayectoria inicial, por cuanto dejé Chile en abril de 1957 y sólo participé como entrenador (visita) en los meses de invierno, tanto en 1971 como en 1973. En esa oportunidad me tocó trabajar con un grupo de excelentes jugadores entre los que se encontraban el ”Negro” Stock, un Jackson, de quien no recuerdo su nombre y una tercera línea como pocas he visto en mis andanzas de rugby, compuesta por un estudiante de medicina de apellido Ruiz, uno de los Rossi y el extraordinario jugador Felipe Soruco.

Estos son mis recuerdos del rugby viñamarino de antaño. Todo lo escrito está sujeto a revisión. Pero lo único que debe permanecer intocable, son mis memorias y emociones que perdurarán en el tiempo.

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UNA RESEÑA HISTÓRICA,  DESDE LOS COMIENZOS DEL RUGBY EN CHILE HASTA NUESTROS DÍAS

Erwin Rasmussen

Contra todo lo que se pueda pensar, el puerto de Valparaíso no fue la cuna del Rugby en Chile, pero si lo fue del football. Los primeros torneos de ese deporte se realizaron en este puerto, y la primera Asociación de Football se formó en Valparaíso. El rugby, por su parte, se comenzó a practicar al concertarse encuentros con tripulaciones de barcos británicos y las compañías mineras del norte.

Este deporte, que nació a la vida en Inglaterra en 1823, fue jugado por primera vez en Chile en el año 1894, cuando se enfrentó un XV de Iquique con un cuadro de los Campos Mineros. Hay registros también del primer encuentro jugado en Concepción en el año 1899.

Aún cuando nuestro deporte se inició en Chile al final del siglo XIX, el rugby organizado en forma de competencia estable se viene practicando desde 1948, con los equipos de la capital que formaban la Asociación de Rugby de Santiago, más el Badminton Club. El Primer campeón de este Torneo fue el cuadro del Prince of Wales Country Club.

Sin embargo ya antes se realizaban competencias dentro de la capital y dentro de algunas de las provincias de entonces, como Valparaíso y Concepción.

Dentro de los primeros clubes participantes, se puede citar a la Universidad de Chile (1941), Prince of Wales Country Club (1927), Stade Français (1932), Universidad Técnica, Old Boys (1938), Universidad Católica (1942). Posteriormente se agregaron los equipos de Valparaíso y Viña del Mar (Everton, Mackay School, Old Mackayans en 1956, Universidad Santa María), y se fueron formando y/o integrando nuevos equipos en Santiago (COBS,  Green Cross, Internado Nacional Barros Arana, Club de Rugby San Andrés, Colo Colo, Unión Española, Grange School, Audax Italiano, La Reina, Cóndores de Manquehue, etc.), varios de los cuales también fueron desapareciendo. Mas nuevos en estas competencias son los equipos de Troncos, Old John’s y Universidad de Concepción, de Concepción.

Las recién creadas universidades privadas no fueron indiferentes a este deporte, y así fue como su práctica se introdujo en las universidades Andrés Bello, Santa María, Central, del Desarrollo, Mayor, Gabriela Mistral, Santo Tomás, San Sebastián, las Américas, tanto en Santiago como en algunas sedes regionales.

En tanto el primer club de Viña que pasó a disputar partidos y torneos con equipos de Santiago fue el “Badminton Sports Club”, que después dio origen al Everton (posteriormente este último se transformó en Universidad Católica de Valparaíso, para luego pasar a llamarse Sporting R.F.C.). Entre sus jugadores más destacados se puede citar a Vincent Walbaum y Jorge Grove, uno de los mejores backs en la historia de nuestro deporte. Otros viñamarinos destacados fueron William Kinnear y Alexander MacGregor, habiendo vestido ambos la casaquilla roja de la Selección. La unión de Badminton con la Universidad Santa María para los efectos de participar en el Torneo de Santiago dio sus frutos y en 1946 este combinado se coronó Campeón del Certamen. Ese mismo año también sumo su participación la Selección de Concepción.

En esos años en que el try valía 3 puntos, la conversión 2, el penal 3 y el drop goal 4, Chile enfrentó por primera vez en la historia a su eterno y difíciles rival: Uruguay. Esto fue en Argentina el 5 de septiembre de 1948, en el marco de la primera reunión subcontinental de rugby de la historia en la cual se enfrentaron 4 selecciones. El triunfo fue para Chile 21 a 3.

El equipo Hindú, que tiene una larga y exitosa tradición dentro del rugby transandino, viajó a nuestro país en julio de 1949. Del aeropuerto de Cerrillos se trasladó a Viña del Mar donde alojó en el Colegio Mackay y les ganaron luego a los porteños 14 a 3. Este partido tendría que ser uno de los primeros encuentros internacionales de categoría que se hayan jugado en nuestra Región.

Como el Badminton – Everton – UCV hay varios equipos de la Zona Central cuyos nombres sólo han quedado inscritos en aquella parte de la historia no recordada de nuestro deporte. Hay que citar, a modo de ejemplo, a Lord Cochrane, Coyotes, Y.M.C.A Tracción, Llano. Estos últimos pertenecían a la Empresa de Tranvías de Santiago.

Gracias a los esfuerzos y políticas de la nueva Federación de Rugby de Chile (fundada el 4 de mayo de 1953 y sucesora de la Unión de Rugby de Chile, que fue creada en 1935) y de jugadores y ex jugadores radicados en otras provincias, a partir de 1964 se fue difundiendo y expandiendo la práctica de este Deporte a lo largo de Chile. Actualmente el rugby organizado se juega entre Arica y Punta Arenas, incluyendo a Rapanui, que por primera vez fue representada por un equipo de la Isla en un Torneo de Seven-a-Side que se llevó a cabo en las canchas del Colegio Craighouse. En la historia del rugby quedó grabado el primer encuentro jugado entre continentales e isleños. Fue el 28 de septiembre de 2007, entre el equipo Juvenil del Colegio Dunalastair y los Rapanui. El encuentro fue dirigido por el árbitro Cristian Morales, con triunfo del Dunalastair.

Dentro de los grandes impulsores de este deporte en Chile, se puede citar a: John Jackson (Grange), Alberto Zamorano (U. de Chile), William Pérez (Mackay y Craighouse).

En 1975, la V Región tuvo la gran satisfacción de recibir al Seleccionado M-21 de Sudáfrica, Los “Oribis”, que jugó contra la Selección Regional en el pasto del Sporting Club de Viña del Mar. La apoteósica fiesta con que se agasajó a esta Selección fue en el Club House de los Old Mackayans en Reñaca.

En la actualidad, y según la estadística llevada por la Federación de Rugby de Chile, en nuestro país hay cerca de 16.000 jugadores activos de rugby, entre los 6 y los 70 años, distribuidos en las 15 Regiones. Esta estadística también incluye a las damas: 350 jugadoras integradas a 15 Clubes, de los cuales la gran mayoría son de regiones. El actual Torneo Central organizado por la Asociación de Rugby de Santiago, que contempla cuadros de la capital, Viña del Mar, Concepción y La Serena se juega en 4 Divisiones Adultas más una Liga Universitaria, una Liga Escolar y un Torneo de Divisiones Menores. Son 8 los equipos que compiten en el Torneo de Primera División ((Top 8), igual número en Reservas y en Primera. Las Damas participan en la modalidad seven-a-side en un Circuito Nacional organizado por Feruchi.

En el año 2007 se realizó, por primera vez en la historia del rugby mundial, un Torneo de Seven-a-side continental en el cual participaron en forma conjunta representativos nacionales masculinos y femeninos. Este evento se llevó a cabo en la cancha del Colegio Mackay durante el mes de enero y correspondió a la versión 2007 del Campeonato Sudamericano de Seven-a-side. En damas el triunfo fue para las imbatibles verde amarellas de Brasil.

Es destacable el hecho que en nuestro país se han realizado 3 Torneos Mundiales Juveniles, más una fecha del Circuito Mundial de Seven-a-Side correspondiente a la IRB Sevens World Series.

Actualmente Chile ocupa el lugar N°24 en el Ranking Mundial de la International Rugby Board.

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LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE CUERVO

Felipe Soruco Zapata-Vera

Gran Cuervo

 Una noche de vinos y quesos en casa de Ernesto* discurríamos con él y Pablo Prieto, diseñador industrial, sobre que pájaro nos podía representar. Poco a poco el suave vino que bebíamos comenzó a hacer volar nuestros pensamientos y coincidimos en el cuervo como símbolo nuestro: Es un pájaro que se mueve en grupo siendo muy vivo y despierto. Mete mucha bulla y tiene una estrategia para ir a comer (designan a un vigía para que el resto pueda hacerlo con tranquilidad), además es desordenado y pícaro. Una vez  el Cuervo elegido como signo, comenzó la etapa del diseño mismo ¿cómo debería ser la imagen?: ¿Parado sobre un árbol, en el suelo, volando en bandada, con las alas desplegadas o cerradas? El rugby es un juego de mucho movimiento o contorsiones, de manera que optamos por un cuervo en acción que realiza un repentino viraje, muy ágil. El tiempo confirmó lo que esa noche buscábamos y pienso que merecemos el nombre de Cuervos.

En segundo lugar tengo que agregar, que en la época cuando jugaba en el primer equipo, nos enfrentábamos una vez al año al C.A.S.I. que tenía una camiseta rallada, lo que los hacía verse más anchos y fuertes, dándole más luz al equipo.

Una vez más Ernesto se consiguió unas platas con la U.C.V. y nos mandamos a hacer en Buenos Aires un juego de camisetas igual a las del C.A.S.I. En su tiempo fue muy beneficioso ese cambio para el equipo, ya que estábamos jugando con unas camisetas muy desmejoradas y esa camiseta nos marcó una buena cantidad de años.

Tomar una decisión para elegir una camiseta no es algo banal y siempre es necesario ir a los orígenes para ver qué es lo importante. La imagen más relevante y la que más nos representa es la imagen del Cuervo. Si elegimos usar una camiseta rallada en un momento dado fue por una razón circunstancial y no profunda.

(*) Ernesto Rodríguez Serra, Gran Cuervo, fundador de Sporting R. C. 

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EL LUGAR DE LOS RECUERDOS

“I was dreaming of the past

And my heart was beating fast

I began to loose control

I began to loose control

I didn’t mean to hurt you

I’m sorry that I made you cry

I didn’t want to hurt you

I’m just a jealous guy”

John Lennon